Una
Consulta al Pueblo de Dios, realizada por el Consejo de Asuntos
Económicos del Episcopado en 1998, mostró claramente que la gran
mayoría de los fieles desconoce el origen de los fondos económicos
que utiliza la Iglesia.
Esta
pregunta, por otra parte, es muy amplia; por lo tanto vayamos por
partes para tratar de dar una respuesta clara y satisfactoria.
Actualmente
la Iglesia cuenta con diversas fuentes de ingresos:
Aportes de los fieles: tanto en dinero como en especies, tiempo y
talentos. Constituye
la fuente de ingresos más importante de la Iglesia Argentina:
a)
Dinero: ingresa principalmente a través de las colectas de las
misas del fin de semana, contribuciones familiares, y donaciones de
distinto tipo (para alguna obra, por una Misa, en los
sacramentos...).
b)
Especies: otro aporte importante de los fieles es en especies
(alimentos, ropa, medicamentos, juguetes, libros,
electrodomésticos, etc.), que se canaliza generalmente a través de
las Cáritas parroquiales.
c)
Tiempo y talentos: también los fieles aportan su tiempo y sus
capacidades en forma gratuita, coordinando grupos, dando catequesis,
ocupándose de la liturgia y de la mayoría de las tareas que la
Iglesia realiza.
El
aporte gratuito de especies, tiempos y talentos bien puede
considerarse como un ingreso análogo al dinero, ya que de no
existir, la Iglesia debería pagarlo para poder llevar adelante su
misión evangelizadora.
También
están surgiendo algunos mecanismos de aporte a través del débito,
de tarjetas de crédito, o de llamadas telefónicas, en general para
fines específicos.
Aportes del extranjero: para muchas diócesis, parroquias y
organismos eclesiásticos son importantes los fondos que llegan
desde el exterior, a través de distintos organismos eclesiales:
Adveniat (Alemania), Miserior (Alemania), Kircke in Not (Alemania), Manos Unidas (España),
las Conferencias Episcopales de EE.UU. y de Italia. Muchas
comunidades pobres -principalmente de las zonas más necesitadas-
son testigos de esta generosidad, que agradecemos de corazón.
Conviene aclarar también, que esta corriente de aportes tiende a
decrecer en favor de otras Iglesias más necesitadas que la de
Argentina.
Junto
a estos aportes se pueden contar también las contribuciones que
realizan las congregaciones religiosas de distintas partes del mundo.
Fuentes locales: hay Instituciones sin fines de lucro y Empresas que
realizan contribuciones orientadas generalmente a cuestiones
sociales.
Las escasas rentas provenientes de algunas propiedades e
inmuebles de unos pocos Obispados.
Hay ingresos originados en servicios educativos y sociales
(Colegios, Jardines Maternales, Hogares, etc.). En la mayoría de
los casos este ingreso no se utiliza en actividades parroquiales o
diocesanas, sino que se usa para solventar los gastos propios de
estos servicios.
Existen, finalmente, los aportes que realiza el Estado Nacional a la
Iglesia. Algunos Estados Provinciales también realizan aportes a la
Iglesia local.
El
tema del aporte del Estado Nacional suele ser fuente de confusiones,
por lo cual merece ser explicado con más detalle. Recomendamos para
tal fin visitar las páginas de la sección "La Iglesia y el
Estado".
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El principal aporte económico a la Iglesia
proviene de los fieles de Argentina. La contribución que vos
realizás en tu parroquia o en las misas es lo que permite
sostener la mayor parte de la obra evangelizadora de nuestra
Iglesia. |