|
Compartir es un plan que busca crear una nueva conciencia en el
Pueblo de Dios con respecto al tema del sostenimiento de la obra
evangelizadora. Esta nueva conciencia se traduce en prácticas más
solidarias, eficaces, transparentes y ejemplares, asumidas con mayor
corresponsabilidad y vividas desde la pobreza evangélica.
Compartir propone una modalidad de trabajo y un conjunto de
herramientas muy concretas que una comunidad parroquial o diocesana,
adopta y adapta en función de su propio plan pastoral y de su propia
realidad particular:
Como cada comunidad es única, cada una vivirá su “propio” Plan
Compartir.
|
El
objetivo general de Compartir es:
Lograr
el sostenimiento integral y permanente de la obra evan-gelizadora
de la Iglesia en la Argentina, creciendo en el compartir de
nuestros tiempos, talentos y dinero, y renovando la cultura
de gestión. |
“Lograr
el sostenimiento integral y permanente de la obra
evangelizadora...”
Se
entiende que el término sostenimiento
no se reduce a lo económico, porque abarca también el trabajo de
las personas que colaboran con la evangelización, sin las cuales
sería imposible precisamente sostenerla.
Y
agregamos integral
y permanente
porque no se trata sólo de afrontar los gastos fijos, sino también
–por ejemplo- brindar un mejor servicio a los necesitados, asumir
la formación de nuestros agentes pastorales, o dar mayor
proyección a nuestros proyectos pastorales, con recursos estables
en el tiempo.
De
este modo, “lograr
el sostenimiento”
es un ideal dinámico que alude a un camino permanente, porque
aunque contáramos con recursos suficientes, esa situación nos
ofrecerá nuevos desafíos pastorales.
Notemos
de paso que el sostenimiento no es un fin, sino un medio para
realizar la obra evangelizadora. Así se evidencia nuevamente que
Compartir no es un fin en sí mismo, sino que debe estar en función
de la tarea evangelizadora de cada comunidad.
“...creciendo
en el compartir de nuestros tiempos, talentos y dinero y renovando
la cultura de gestión”
Así
como el sostenimiento es la meta, crecer
en el compartir y renovar
la cultura de gestión son los medios para alcanzarlo.
Cuando
hablamos de “crecer
en el compartir...”
estamos proponiendo trabajar para crecer en el espíritu de
comunión de bienes, que es, en definitiva, el ideal de toda
comunidad cristiana. Nuestras comunidades ya lo están viviendo:
personas que brindan su talento, que ofrendan dinero y alimentos,
que aportan su valioso tiempo. Lo que se busca es acrecentar el
sentido de pertenencia y mejorar las condiciones para que más
personas se sientan parte de la comunidad y brinden con alegría lo
que son y lo que tienen.
Y
cuando hablamos de “renovar
la cultura de gestión”
estamos proponiendo renovar la manera de hacer las cosas. Mejorar la
organización, la participación, la comunicación, la
administración. No son temas menores porque, por ejemplo, una mala
administración nos puede llevar a desperdiciar recursos, o una
deficiente organización nos puede llevar a duplicar esfuerzos.
|
Compartir
propone un proceso de renovación orgánica y de conversión
personal en nuestras comunidades que demanda convicción y
perseverancia “Llevar adelante este proceso requiere un
cambio de mentalidades, actitudes y prácticas. La reforma
económica de la Iglesia ha de pasar necesariamente por la
conversión al Evangelio de Jesús” (NMA 89) |
|