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El
plan Compartir brinda capacitación a los agentes pastorales,
sacerdotes y laicos, que deben llevarlo adelante.
La
capacitación se plantea a través de sucesivos talleres y
encuentros realizados en la propia diócesis y están, normalmente,
a cargo del Equipo Nacional Compartir.
En
ellos se presenta el plan y su espíritu, se proponen acciones
concretas para impulsar en cada comunidad, se plantean ejemplos, y
se ofrecen alternativas adquiridas con la experiencia para resolver
las posibles dificultades.
También
se brindan las herramientas metodológicas necesarias para
desarrollar el plan, y que son de gran utilidad para otros ámbitos
de la comunidad: planificación, organización y trabajo en equipo,
comunicación, etc.
El
contenido de la capacitación se complementa con una importante
cantidad de material impreso, disponible en gran parte en la
sección "Materiales" de este sitio web: cuadernillos para cada área,
material de apoyo y guías para buen número de actividades,
sugerencias, folletos, afiches, etc.
Es
importante destacar que después de cada capacitación se acompaña
a las comunidades para ayudarlas a planificar, implementar las
iniciativas, resolver las dificultades, evaluar la marcha y definir
los próximos pasos.
Compartir
está pensado para el conjunto de la comunidad diocesana:
Para las
parroquias: Ofrece
capacitación y materiales de apoyo en las áreas para crecer en el
espíritu y la práctica de la comunión de bienes.
Para la
curia: Ofrece
herramientas para mejorar su organización y gestión (desarrollo de
fondos, impuestos, seguros, situaciones laborales, ordenamiento jurídico,
inventarios) , y propone acciones que acompañen el trabajo
parroquial.
Para el
conjunto de la Diócesis: Propone
acciones para la integración del Plan en las distintas estructuras
diocesanas (Consejos, Seminario, Junta Catequística, Cáritas,
etc.) y ofrece experiencias de otras diócesis.
Es
posible comenzar el trabajo desde algún ámbito en particular
(desde las parroquias, por ejemplo) porque el plan lo permite, pero
es evidente que el trabajo en conjunto ayudará a potenciar las
acciones y a consolidar los logros.
Lo
más importante es que no se trata sólo de realizar las acciones
propuestas, como en una receta, sino de suscitar un espíritu que
les de sentido evangélico y las oriente para potenciar el trabajo
pastoral de cada comunidad.
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