A
principios de 2006 se realizó la evaluación de la 2º
Campaña sobre el Sostenimiento. Participaron A) Los obispos y
B) algunas parroquias de las siguientes diócesis: Córdoba, Quilmes,
Mendoza, Paraná, Alto Valle del Río Negro, Reconquista y Tucumán,
de tal manera que representaran las distintas Regiones Pastorales y
abarcaran las diversas realidades sociales y eclesiales.
Respondieron
29 obispos, 42 párrocos y 108 fieles. Los resultados son los
siguientes:
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Los
obispos valoraron la campaña de la siguiente manera: 11 la consideraron
muy buena, 13 buena y 1 regular. En concordancia con el año
anterior la valoración de los Obispos sobre la
Campaña en términos generales es altamente
positiva.
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Los
párrocos la valoraron de modo muy positivo: el
86% la califica entre buena y muy buena.
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Los
laicos, también la valoraron muy positivamente: el
78% califica la recepción por parte de los fieles
como
buena o muy buena. Comparativamente con el año
anterior se observa una percepción de mayor estima de parte
de los fieles.
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Tanto
los obispos como los párrocos y los laicos coinciden en los
siguientes logros cualitativos que se van consiguiendo con estas
Campañas:
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crece
la conciencia eclesial de corresponsabilidad en el sostenimiento
de la Iglesia.
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el
pueblo de Dios conoce mejor los recursos de la Iglesia y el modo
de utilizarlos.
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se
ha instalado el tema económico, y va dejando de ser un tema
temido.
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Cabe
destacar que del total de parroquias que implementaron la
Campaña, el 54.5% de ellas reconoce haber generado un incremento
en los aportes de los fieles. Con respecto a los porcentajes del
incremento, las parroquias contextualizadas en un entorno socio-económico
bajo han sido las que mayor incremento registraron en sus
ingresos (18.33%), seguidas por las contextualizadas en una clase
media (16.6%). El menor porcentaje de incremento (13%) corresponde a
las contextualizadas en la clase alta.
El
65% de los párrocos reconoce que la Campaña 2005 contribuyó
a favorablemente a la acción pastoral de la parroquia y también
se incrementaron los aportes de tiempo y talentos en un 29%.
Según
los párrocos el 80 % de los fieles recepcionaron muy
positivamente la Campaña (entre buena y muy buena) mientras que en
el año anterior, el 60% se distribuía entre un buena y regular.
Algunos reconocen que exige a los mismos párrocos mayor
transparencia ante la gente.
Respecto
a la Campaña 2004, el 72% de los párrocos consideran que impactó
positivamente en los resultados de la Campaña 2005, destacan la
importancia de “la continuidad”.
En
cuanto a los materiales:
Si
bien todas las formas de difusión han sido valoradas en forma
positiva por los fieles, la carta de los obispos fue el medio de
difusión más aceptado (62.0% de los fieles consideraron este
medio como excelente o muy bueno). El afiche fue el segundo medio
de difusión mejor considerado (59.3% lo consideraron excelente
o muy bueno).
Comparativamente
con la Campaña
anterior se observa mayor “sensibilidad” en los laicos acerca
del tema del sostenimiento económico.
Los
Obispos consideran que ha sido buena la distribución, la calidad de
los mismos y accesible el costo de reimpresión.
Un 50% de las diócesis imprimió material adicional. Lo que
más se utilizó fueron la Carta de los Obispos, los afiches y el tríptico,
y en menor medida los spots y los subsidios (en el año 2004 lo que
más se utilizó fueron los afiches, el folleto, luego la
carta de los Obispos y en último lugar los cupones).
Uso
de los medios de comunicación:
Algunos Obispos sugieren la conveniencia de situar la Campaña fuera
de los ámbitos eclesiales, es decir, que no esté sólo dirigida a
aquellos que están comprometidos y participan de la vida de la
Iglesia. Para ello, se puede recurrir a los medios de comunicación
social para que difundan la Campaña a toda la sociedad y de este
modo despejar prejuicios y clarificar criterios equivocados en torno
al sostenimiento económico de la Iglesia.
Otras
consideraciones:
A
modo de comentarios generales los Obispos, los párrocos y los
laicos coinciden en enfatizar la necesidad de dar continuidad a la
Campaña. Sostenerla en el tiempo.
Algunos
párrocos asocian la Campaña con el Plan Compartir, en el sentido
que lo afianzó y lo reconocen como un medio eficaz para lograr el
objetivo de la Campaña.
Muchos
opinan que el tiempo de Adviento no es el más propicio. La Campaña
se superpone con las celebraciones y actividades de fin de año, y
las vacaciones impiden darle continuidad al tema.
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Surge
en forma recurrente entre las sugerencias de los párrocos
la necesidad de realizar la Campaña en el marco de una
pastoral organizada y acompañada de una catequesis
del tema económico y del Compartir. Enfatizan en la
necesidad de darle continuidad a la Campaña, incluso
sugieren que no se conciba sólo como “una acción
puntual” sino como “proceso de concientización”, por
tanto, proponen que se implemente en forma sistemática en
el transcurso del año litúrgico. |