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El 10 y 11 de junio de 2010, se realizó en Caracas, Venezuela,
un Encuentro con algunas de las diócesis que vienen trabajando con
el Plan Iglesia Solidaria.
Con Venezuela se ha ido generando una relación en forma creciente.
En el año 2000 nos visitó el P. José Gregorio Salazar junto a
otra persona, quienes estuvieron una semana con nosotros para que
les instruyéramos en el Plan Compartir. Hubo luego contactos en
diversos encuentros internacionales en los que hemos participado: En
el 2007 vino Mons. Ramón Viloria, en ese entonces obispo de
Puerto Cabello, (y hoy con un pujante equipo diocesano) al
Encuentro sobre Autosostenimiento de la Región del Cono Sur y 7º
Nacional Compartir (auspiciado por el CELAM y organizado
por el Equipo Nacional Compartir). Y en el 2009,
Marcelo Galli y José Luis Pagliettini participaron de un
Encuentro similar del CELAM, realizado en Venezuela
mismo.
Para el Encuentro de este año, el
pedido de Yelitza Querales, quien es la animadora vital de
este proyecto de la Iglesia Venezolana, es que el Taller debía ir
dirigido a dos temas, tomando sus propias palabras: "el primero de
recursos, para mantener vivo, animado y perseverando a los
integrantes del equipo del Plan IS y cómo hacer para replicar o ser
agentes multiplicadores de la información de la mejor manera
posible, de tal manera que el otro quede animado refieriéndose como
otro a la gente de las parroquias piloto. El segundo tema es
operatividad del Plan IS, creo que debe ser una reunión operativa,
en cuanto a qué obstáculos del Plan se presentan en el día a día
cuando se van a aplicar algunas actividades, y a veces no saben ni
siquiera como empezar, considerando la experiencia en los 13 años
que ustedes tienen nos servirá mucho a nosotros como testimonio.
Básicamente ese son los dos grandes temas que es lo que yo capto
como necesidad de las diócesis cada vez que me escriben o me
llaman".
En función de esto armamos un Taller que permitiera cumplir con
esos objetivos, capacitando a los participantes en temas claves
como estilo de liderazgo y trabajo de equipo en el
acompañamiento, características de los equipos diocesanos, la
importancia del tema paradigmas, la comunicación de
los valores y su concreción mediante herramientas efectivas de
algunas de las áreas de Compartir, algunas pautas de
planificación, etc.
Del
Encuentro, realizado en la sede de la Conferencia Episcopal
Venezolana, participaron Mons. Rafael Conde Alfonzo,
obispo de Maracay (diócesis organizadora) y Mons. Mariano
Parra Sandoval, obispo de Ciudad Guayana. Con ellos,
también participaron entusiastamente 13 laicos y 7 sacerdotes
de las diócesis mencionadas, junto con las de Puerto Cabello
y Barquisimeto, como también de una parroquia de Caracas que
viene aplicando el Plan.
Todos participaron poniendo lo mejor de sí, con mucho entusiasmo y
buena disposición. Empezaron presentando cómo estaba yendo su
trabajo en el Plan, como una suerte de diagnostico, y luego del
intenso trabajo del día, nos regalaron con un hermoso grupo de canto
y baile, que comenzó con tango y después con unos deliciosos temas
folclóricos que incluso acompañamos bailando.
Como elemento muy lindo e importante de destacar es que Mons.
Mariano Parra, quien preside una Comisión, comenta que el
Episcopado definió que el Plan Iglesia Solidaria quedara bajo su
Comisión, y que cree que es oportuno empezar a contar con un
pequeño grupo asesor por este tema, con la idea de que se amplíe
en un futuro cercano. Lo cual llevó a pedirle a Yelitza y a
Osblan Peña que acepten ser parte del mismo, también se ofreció el
P. Wuillys.
El último medio día lo dedicamos especialmente a que cada diócesis
esbozara un pequeño plan de acción, que luego compartieron y
comentamos, acompañado también de algunos consejos puntuales.
Despedimos a la gente de las diócesis con gran alegría y con
la esperanza del reencuentro, y luego fuimos agasajados por parte
del novel equipo nacional con un paseo muy bonito y cordial por
Caracas.
Realmente deseamos a nuestros hermanos venezolanos que sigan
creciendo y manteniendo el entusiasmo como hasta ahora, por que
generará muchos frutos positivos para Venezuela y todas nuestras
Iglesias de Latinoamérica.
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