|
Como
fruto del camino de acercamiento y conocimiento iniciado en mayo de
2006 entre el Equipo Nacional Compartir y la Conferencia
de Obispos de Cuba, finalmente entre el 4 y el 14 de
noviembre de 2008, pudo concretarse un proyecto muy querido y
esperado, la presentación del Plan Compartir para todo el clero y
un grupo de laicos de la Isla de Cuba.
La Comisión Episcopal
para la Formación del Clero Cubano con la ayuda del Comité
para la Iglesia en América Latina de la Conferencia de Obispos
Católicos de Estados Unidos prepararon el evento, y el Lic.
Patricio Alvelo y el Pbro. Emilio Gabrielli de la diócesis de
San Isidro, viajaron en representación de Compartir.
Dadas las particulares
características sociales y políticas locales, se utilizó un esquema
de taller participativo, brindando espacios para la
capacitación en temas relacionados con la generación de recursos
en las parroquias, la comunicación y la catequesis del Plan.
Participaron 130 sacerdotes y 25 laicos de 7 diócesis, los
que fueron divididos en dos sedes, Santiago de Cuba y La
Habana, las dos ciudades más importantes de la Isla y distantes
1.000 km una de la otra.
El Padre Emilio
presentó su experiencia como párroco que impulsó la implementación
del Plan en la parroquia Espíritu Santo de la Arquidiócesis de
Resistencia, un lugar con características sociales similar a las de
las diócesis cubanas. Por medio de este ejemplo, los sacerdotes y
laicos pudieron tener un panorama muy completo sobre cómo se
lleva adelante el plan en una comunidad, y cuáles son los
frutos que se pueden alcanzar.
Para facilitar la
participación y el diálogo, luego de cada módulo los sacerdotes y
laicos trabajaron por grupos y realizaron sus aportes
sobre los contenidos, metodologías y fines del Plan, como así
también sobre la posibilidad de implementarlo en las distintas
diócesis.
Algunos de sus comentarios
destacados, recogidos en la evaluación de los encuentros, fueron:“Parte
de una espiritualidad de comunión con sentido eclesial que estimula
el compromiso bautismal”; “la clave es la formación tanto de laicos
como de sacerdotes (un deber de todos”); “ es un proceso de
formación integral y progresivo que hace participar a las personas”;
“ la pastoral de conjunto es favorecida por este Plan”.
Estamos muy agradecidos
con los hermanos cubanos por la confianza depositada en nosotros
al invitarnos a transitar juntos este camino que han emprendido con
miras a la renovación de su Iglesia y que día a día van concretando
con acciones como la convocatoria a “Compartir” destacando el aporte
que puede brindarle en este proceso.
|